¿Y donde quedó la unidad nacional?
31.08.05
Hace poco viendo el libro de Geografía de Panamá de mi hermanita que cursa el 7mo grado me impactó algo profundamente, no porque lo desconociera, sino que nunca le había puesto tanta atención. Mis ojos se fijaban en la nueva división política del país. Ya no es mas el país de las 9 Provincias y dos comarcas de mi infancia. Ahora es un país con 9 provincias y dos grandes comarcas y mas o menos 4 mas de las cuales no tenía ni la mas mínima idea de que existían. Ahora Chiriquí y Bocas del Toro han sido reducidas a su mínima expresión por la gigantesca comarca Ngobe-Bugle. Y la Provincia de Panamá veo que cada vez cede mas territorio para nuevas comarcas Kunas sin ser estas partes de la comarca de San Blas aun cuando son vecinas.
Vale la pena aclarar que no tengo nada en contra de estos compatriotas que se identifican con alguna de las tribus indígenas que viven en nuestro país.
Pero lo que si me indigna es el concepto de la Comarca Indígena en si.
No se si este es un sentimiento compartido por la gran mayoría de los panameños, pero me parece algo indignante ver como después de 97 años de lucha por eliminar la 5ta frontera que representó la Zona del Canal, nosotros mismos cercenamos nuestro territorio para uso exclusivo de un grupo especifico bajo leyes distintas a las que rigen a la mayoría de los panameños y no solo eso sino que estos grupos vivan de nuestros impuestos y no podamos pisar ni vivir en “su territorio” sin el beneplácito de sus jefes.
¿Acaso no era estas unas de las cosas que mas incendiaron la ira de los panameños ante la arrogancia zoneita?
¿Acaso no son nuestros impuestos los que pagan sus policías, guardacostas, médicos, profesores, etc.?
¿Qué sería de ellos si de veras vivieran de su propia economía?
La razón para tanta sinrazón se haya en un malentendido concepto de justicia hacia estos pueblos por todos los desmanes que los procesos de conquista, colonización y mestizaje que dieron forma a la nueva nación panameña produjeron a su paso y un malentendido concepto de la preservación de la diversidad étnica y cultural que hay en nuestro país.
Hay que reconocer que el proceso de conquista fue brutal e inhumano y que muchos de los pueblos nativos decidieron huir y marginarse lejos de los centros coloniales, constituyendo sólidas etnias nativas. Pero en el caso de Panamá…¿Quién es el nativo de este territorio y quien no?
Por lo que uno pude investigar a través de la Historia del Istmo, los únicos grupos que podrían reclamar el título de nativos del istmo son los grupos que viven al extremo occidental del territorio nacional osea los Ngobes, los Bugles, y los Nasos. Los Kunas, Wounan, y Emberás son tribus que inmigraron a Panamá desde territorio colombiano en el periodo colonial ocupando el espacio dejado por los nativos del este del país que perecieron ya sea bajo la espada del conquistador, las pestes y enfermedades europeas, las penurias de la servidumbre o la asimilación y mestizaje. Entonces ¿No son estos últimos tan descendientes de inmigrantes como el resto de los panameños?
De ser así. ¿Por qué les regalamos tantas tierras? ¿Acaso no todos tenemos derecho de vivir y disfrutar de todos los bienes de esta tierra que Dios nos dio? ¿Acaso la ley del mas bravucón es la que impera? ¿Es suficiente que un grupo étnico especifico sea la mayoría para constituir una comarca separada de la vida nacional? De ser así, ¿No estarían los descendientes de negros de las antillas británicas bajo el legitimo derecho de constituir una Comarca de Colón o una Comarca de Bocas del Toro?
¿Donde quedó el concepto de unidad nacional ? ¿Acaso queremos crear un nuevo Apartheid y nuevos bantustanes siguiendo el modelo sudafricano?
Hasta el sol de hoy no se ve ni un beneficio de estas dichosas comarcas para los pueblos indígenas mas bien han acentuado su marginación y su atraso. Y es que esto no solo pasa en Panamá, por regla general se puede observar que las Reservas indígenas, bantustanes y comarcas son las zonas con los índices de miseria mas altos de un país.
Coincido con el pensamiento liberal de que el aislacionismo no genera progreso ni material, ni espiritual, ni intelectual mas bien el ostracismo lo obstaculiza, los pueblos indígenas no necesitan mas marginación su verdadera supervivencia reside no en la asimilación cultural, pero si su integración completa en el tejido social, cultural y económico del país
¿Acaso los judios, arabes, indostanes y chinos necesitan de una comarca para afirmar su identidad cultural en nuestro país?
Son culturas antiquísimas y mas sin embargo buscan integrarse no aislarse de la sociedad, manteniendo dentro del ámbito familiar sus valores culturales y en el ámbito social los del resto de los panameños.¿Acaso no pueden hacer lo mismo nuestros Kunas, Wounan, Ngobes, Emberás, Nasos y Bugles? Muchos de ellos ya lo han hecho sin necesidad de comarcas en nuestras cosmopolitas urbes y mas bien prefieren vivir en ellas que retornar a sus tristes comarcas. Es mi parecer que lo mejor sería eliminarlas e integrarlas como provincias, aun contarían con la mayoría demográfica en las mismas pero le permitirían al gobierno extender con mas facilidad sus funciones a las mismas y permitiría un intercambio cultural, social y comercial muy necesarios para el avance de sus culturas. Miren el caso de Japón, con mas de 200 años bajo el ostracismo del shogunato la brillante cultura japonesa se había quedado rezagada a los avances que se estaban dando en occidente, sino fuese porque el Comodoro Perry les hubiese exigido abrir sus puertos al comercio internacional tal vez nunca estriamos presenciando el esplendor de dicho país. No solamente fue cuestión de abrir el país, el asunto que mas ayudó fue el afirmar su orgullo como pueblo y luchar por su avance sin perder la identidad. Los judíos vivieron mas de 2000 años bajo penurias y maltratos por parte de conquistadores y naciones anfitrionas y no por ello agacharon la cabeza sino que el tiempo los ha hecho un pueblo brillante a través del estudio, la audacia, el espíritu emprendedor y su instinto de supervivencia.
Las comarcas indígenas no nos permiten ayudarlos y sus lideres tampoco los ayudan a progresar. Tienen como aliados a grupos de derechos humanos, “indigenistas”, antropólogos y sociólogos muy imbuidos de la idea marxista de la lucha de clases constituyendo los pueblos indígenas supuestamente en “pueblos oprimidos”. Esto mas bien ayuda a profundizar una baja autoestima y no a levantarse con orgullo ante la adversidad que es la clave del genio de el genero humano que lo ha hecho evolucionar física, mental, económica y espiritualmente . También existen aquellos supuestos interesados en la preservación cultural. Mas bien parecen interesados en tener pueblos fosilizados, museos vivientes, para su curiosidad científica que en el bienestar y progreso de los mismos y a estos hay que denunciarlos públicamente.
Hay otros que se amparan bajo el fundamentalismo ecologista aprovechando el atraso de los indígenas para preservar a toda costa aun a expensas del ser humano a quienes ven como intrusos para preservar bosques y animales.
Panamá necesita todavía consolidar su unidad nacional, gústele o no a los demás somos un pueblo mestizo con una base cultural hispánica con grandes influencias indígenas y africanas a las que se le han sumado las de otros inmigrantes que con el tiempo han aportado al bagaje cultural y genético de nuestro pueblo y se han hecho todos un solo ser panameño.
Existen también aquellos que quieren atomizar nuestra nación en grupos étnicos a la manera estadounidense, esto es particularmente cierto de los negros antillanos que se auto denominan Afro-antillanos o Afro-Panameños (aun cuando el liderazgo de las asociaciones Afro mas bien las asumen los antillanos por lo visto los negros, mulatos y zambos criollos no les interesa mucho sus teorías de resentimiento social) probablemente por su experiencia de marginación extrema sufrida bajo el sistema social colonial británico mas marcadamente racista que el sistema colonial español que no tuvo reparos en tolerar el mestizaje. Pero esta no es la experiencia nuestra, el racismo que puede sentirse muy sutilmente en nuestro país no es el racismo agresivo y puritano de los Anglos. Nuestros negros se integraron al sistema social y aportaron a la cultura nacional y se sienten parte de ella y lo digo porque también corre sangre africana por mis venas junto con la europea y americana. Los problemas raciales de los Estados Unidos se resolvieran si todos se reconocieran simplemente como estadounidenses con los mismos derechos y deberes bajo el mismo sol. Mas que importarnos su división mas bien deberían imitarnos o superarnos en nuestra unidad.
Es hora de que se una la nación como una gran familia aun cuando cada miembro tiene distintas personalidades especificas los une las mismas creencias, el mismo destino y la misma cultura general. Una vez tengamos esto en claro podremos hacer como Japón , China, Tailandia y otros países asiáticos y salir de la auto conmiseración y convertirnos en “tigres”. Necesitamos de TODO el potencial de TODO nuestro territorio nacional y no los huecos que nos dejen los presentes y futuros míseros bantustanes, hagamos como Sudáfrica, apenas cayó el Apartheid y subió Mandela, los bantustanes se reintegraron plenamente a Sudáfrica aun cuando tengan muchas tareas pendientes.
