¿Voto por decencia?
Después de ver los resultados de estas elecciones muchos se han apresurado en decir que se ha roto el mito que los votos no se compran ni que una alta membresía garantiza una victoria, Antes de concluir que el pueblo panameño votó por la decencia y que el voto no se compra, permítanme dirigir sus miradas a la Asamblea Nacional (2014-2019).
Si vemos la composición de la Asamblea Nacional esta tiene una mayoría CD-PRD. Si consideramos que CD copio tal cual el modelo lamentablemente clientelista del PRD, podemos decir por tanto hay dos bloques clientelistas en la asamblea, esto es asumiendo de forma simplista que el panameñismo si bien juega al mismo juego no tenía a disposición el mismo caudal de recursos para repartir por tanto su voto fue menos clientelista. Por tanto esta es la asamblea mas clientelista electa recientemente.
Como el viejo modelo de la era militar era una cadena donde en la base el Representante buscaba votos para el Diputado y el diputado para el Presidente y en 2014 los candidatos a la presidencia de los partidos mas clientelistas de 2014 no salieron electos. Esto quiere decir que para 2014 ni el CD ni el PRD tenían candidatos a diputado y representantes completamente alineados con sus partidos, el CD por tener diputados con poca historia en el partido y que velan solo por sus intereses y el PRD porque evidentemente no ha sanado sus heridas internas del 2009 y por tanto los diputados y representantes que originalmente no eran navarristas se mantuvieron siendo anti-navarristas, por tanto no tuvieron incentivo alguno en gastar sus recursos promoviendo la figura de Juan Carlos Navarro. También hay que considerar que al cambiar las reglas del juego al eliminar el voto en plancha cada candidato a diputado veló prioritariamente por sus propios votos. Ciertamente habrá un bloque de electores que habrá votado a conciencia pero para mí esta es la minoría.
En conclusión yo diría que en un 70% lo anteriormente expuesto explica la derrota de Juan Carlos Navarro. El otro 30% se explica por la imagen de un PRD demasiado ligado al régimen militar y sus figuras. Si el PRD desea ser potable en el futuro debe dejar dormir en paz al General Omar Torrijos y pasar a jubilación a toda la plana con vínculo alguno con el régimen militar. Si es posible deben hasta cambiar la bandera tricolor del 11 de octubre.
También fue un grave error pasear a viejas figuras del PRD que trajeron malos recuerdos a la población en especial a Ernesto Pérez Balladares, Balbina Herrera (por más que se haya reinventado muchos no olvidan su pasado dictatorial y lo sucedido con JCN). En mi opinión, el PRD debe reinventar su marca debe convertirse en un partido joven con una visión social ya sea inspirada en el humanismo cristiano o la social democracia.
Si algo refleja la elección de los panameñistas, un partido liderado mayoritariamente por miembros de la más rancia elite social panameña y las mismas figuras de Navarro y Arias es que el panameño de a pie tiene cierta tendencia en mirar a esa elite para su liderazgo nacional más no para el liderazgo local como refleja la asamblea y los consejos municipales. Esto puede deberse a cierta aspiración o ver en esa clase algo “mejor” al que aspirar. Por tanto los cuadros que aspiren a la dirigencia nacional dentro del PRD y CD deben educarse mejor y pulirse de tal modo que pueda igualar o superar en imagen a la elite tradicional. Todo un reto para líderes que vengan “del subsuelo”. Venir de abajo no debe ser una excusa para la chabacanería, se puede ser pobre pero educado y refinado.
En fin esto es lo que viene a mi mente…¿y usted que piensa?
Por Carlos Antonio Solis-Tejada
