Panama. Proyecto de Ley 415: ¿Un conflicto entre el derecho al desarrollo de las mayorías y los derechos sociales, culturales y ambientales de una minoría? ¿Que hacer?
por Carlos Solis-Tejada
El Presidente de la República de Panamá, Ricardo Martinelli al parecer está en otro apuro.
Como otros comentaristas han expresado, desde aquel mazazo en la Calzada de Amador en 2009, su estilo heterodoxo y confrontacional de dirimir conflictos de interes le está trayendo problemas.
Si bien, su desprecio del protocolo y su gusto por los gestos demagógicos en un principio hicieron de el un personaje simpático, esta actitud le ha ido ganando un número creciente de críticos entre la clase media disminuyendo rápida y sensiblemente sus indices de popularidad.
Esto sería solo un detalle anecdótico si no fuera por la advertencia dada desde un principio por el ahora Ministro de Seguridad, José Raul Mulino: Este gobierno no vino a co-gobernar con nadie. En otras palabras no vino a consultar sus decisiones con ningun actor de la sociedad civil en quienes no ve legitimidad alguna como portavoces del pueblo simplemente por no haber sido electos por el mismo y ser meramente representativos de una minoria ideologizada de la clase media y profesional de Panamá.
Si bien es cierto que como ciudadanos esperamos un gobierno fuerte y decidido, lo cortés no quita lo valiente por tanto todo gobierno debería considerar saludable tomar en consideración y escuchar con respeto las criticas, reclamos y sugerencias que surjan de la ciudadanía por mas minoritaria que sean dichas expresiones.
Esto le hubiese ahorrado el dolor de cabeza que esta pasando el actual gobierno con el cierre de la Via Interamericana por parte de miembros de las etnias Ngöbe y Bugle en la Comarca homónima.
A raiz de su estilo confrontacional, esta protesta ha hecho converger a todos los sectores inconformes con el actual gobierno sin distingo ideologico o político ante el enemigo común con el potencial de crear una imagen de un país en estado anárquico sin esto necesariamente significar simpatia alguna con la causa del pueblo ngöbe.
Es menester distanciarse de cualquier simpatia que se sienta por dichas protestas de manera que se pueda analizar la situacion de forma mas somera.
Dicho lo anterior comencemos por razonar que es mas responsable y serio aclarar que si bien es preocupante la situación y posiblemente valida las razones de la protesta, no tiene sustento real la imagen que se quiere dar al exterior de un pais en convulsión social, por lo cual esta situación hay que verla con todos sus matices.
Es perceptible que se esta situación se trata de una protesta social aupada por sectores minoritarios. Esto se corrobora con la aparente apatía o disgusto con la cual dicha protesta ha sido recibida por parte del resto de la población. Es mas dicha apreciación es justificada por lo reflejado en las redes sociales de Panamá donde por un lado una minoría reconocida de sectores opuestos al gobierno hacen llamados desesperados a una población apática a sumarse y movilizarse contra el gobierno y por otro esa población apática que vive como si nada estuviese pasando, esto se ve reflejado en los mensajes en las redes sociales que reflejan un fin de semana normal de jolgorio en especial entre los jovenes.
Esto no sería novedoso en si, si no fuera por el hecho de que la oposición ha logrado capitalizar la popularidad de los temas ambientales y de derechos humanos en Europa y los Estados Unidos y la afectación a personas e intereses comerciales de otros paises latinoamericanos, dejando mal parado al gobierno panameño ante el mundo como lo refleja los medios de comunicación panameños e internacionales.
Yendo mas a fondo en este razonamiento, el otro matiz que debe ser considerado en cualquier análisis es el tema de la percepción popular sobre la autonomía de los territorios indigenas denominados comarcas y del movimiento ambientalista en especial aquellos sectores opuestos a los desarrollos mineros e hidroelecticos y de otros proyectos de infraestructura. Este es una aspecto muy importante y que está en la raiz de esta situación toda vez que la controvertida eliminación del Artículo 5 del Proyecto de Ley No. 415 afecta el derecho de un territorio autonomo indigena. Es mi parecer que la existencia en si de las comarcas indigenas en la opinión pública no ha sido discutida con suficiencia pues estas no nacieron de un acto espontaneo de justicia por parte de la mayoría mestiza hispanica sino de una serie de luchas por parte de los pueblos originarios, algunas violentas otras pacificas, por lograr un reconocimiento de sus derechos culturales y sociales. Esta falta de consulta y concienciación han hecho de las comarcas objeto, a soto voce, de la critica por parte de muchos panameños como un privilegio injustificado que enajena grandes porciones del territorio nacional con todo su potencial para el desarrollo nacional en beneficio de una minoría que poco o nada hace por explotarlo. A veces los medios reflejan el sentir que estas son tierras de nadie donde opera el crimen organizado al amparo de autoridades tradicionales que a la vez dificultan al estado cumplir con su deber de proveer los servicios de seguridad, salud y educación en especial cuando los mismos son provistos por personal hispano-mestizo que deben someterse a los usos, costumbres y leyes de estas comarcas. Por tanto tenemos dos imagenes contrastantes una de una país al borde de una crisis institucional, que me parece falsa y otra mas real de un pais con una minoria conciente que grita en el desierto de la apatía y evidentemente no podrá resistir el poder del estado.
Estos elementos deben ser tomados en consideración cuando se analiza la situación toda vez que es aparente que el gobierno espera salir impune ante la mayoría de los panameños como en 2010 explotando la impopularidad subyacente de las comarcas indigenas con ciertos tintes racistas y el deseo mayoritario de que se reestablezca el orden público y el libre transito de personas y mercancias.
¿Que hacer? Esta no es una pregunta sencilla. Posiblemente a corto plazo es imperativo restablecer el order pero evitando a mediano plazo una reincidencia por lo cual es importante que el gobierno cumpla con los compromisos adquiridos en mesas de negociación como tuvo que haber hecho con los acuerdos de 2010. A largo plazo me parece imperativo comenzar una discusion sincera, seria y profunda sobre el regimen y modelo imperantes que protegen los derechos sociales y culturales de los pueblos originarios y el medio ambiente en Panamá. Cualquier decisión que se tome si bien debe garantizar estos derechos como lo exigen los convenios internacionales estos deben ser balanceados por el derecho que tiene la mayoria de usufructuar de los recursos nacionales en pos del desarrollo nacional de la manera que considere deseable y de facilitar la labor del estado, algo al que tienen derecho todos los panameños sin distingo de origen etnico. Esto es mas sencillo decirlo que actuarlo, en este sentido no envidio a los que asumen el rol de gobernantes.
¿Y usted, que piensa?
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Yiyo opino en La Prensa:
concuerdo con ud. de que existe algo de apatía en la convocatoria de una protesta generalizada contra el gobierno, pero no se preocupe, que eso vendrá pronto, siempre y cuando la situación económica del país, se siga deteriorando para las clases más pobres del país. aparte, estimo que lo más sencillo para el gobierno es devolver el artículo 5 al proyecto de ley 415 y negociar su adaptación a partir de allí. las posiciones intransigentes de lado y lado, son las que han provocado este problema en un principio. además, sí estamos al borde de una crisis constitucional, ya que nunca en el país un presidente ha tenido la capacidad de nombrar a una mayoría de 8 magistrados en la corte suprema. como estamos también en medio de la discusión de posibles reformas a la constitución, y que también se está intentando convocar a un constituyente, es evidente que el clima político del país estará muy caldeado en los próximos años.
Azucena Filos Haro opino en La Prensa:
todo mandatario es elegido para atender al estado panameño y a sus ciudadanos en los problemas que se presenten. en otras palabras, no puede darse ínfulas de gran señor «vasallos vengan a mi» y cosas por el estilo. está allí para un trabajo en particular: resolver los temas vitales de la nación. los indígenas fueron a ver a su majestad hace algún tiempo y acamparon en catedrál ¿se dignó este mal mandatario recibirlos cuando estuvo a las puertas de la presidencia? ¿qué te hace pensar que no se burlará nuevamente de ellos como es su costumbre? miente, miente y miente. lo que quiere es ganar tiempo, sabe que su peor enemigo es el tiempo. ahora nos toca sufrir a todos por su imbecilidad como mandatario. torpe y además violador de leyes y la constitución. te quiero ver en la cárcel que es donde debes estar.
Tigo opino en La Prensa:
cuando las mayorías deciden la suerte de las minorías, estamos ante un estado natural, donde la ley del más fuerte impera, eso es la ley de la selva. por otro lado, en cuanto a revoluciones, las mayorías nunca han hecho nada, las grandes revoluciones las han hecho las minorías atropelladas por las mayorías. ?como es posible que el gobierno panameño diga que no se abrirán huecos en tu casa, buscando minerales, pero que te la van a inundar para generar energía eléctrica ?. leí el articulo revoluciones para la mente, está muy bueno.
O. Mendez Pereira opino lo en La Prensa:
¿cual mayorias, y cual minorias?, porque no aceptas las encuestas que dicen que mas del 80% de los panameños rechazan la mineria a cielo abierto. ¿porque no pides un referendum para saber si es verdad que son las minorias las que no quieren la minería?
y de ¿que desarrollo habla este señor solis?, si los paises con mineria a cielo abierto de muchos años, como bolivia, peru o brasil no han salido de la pobreza extrema. los pueblos donde se afinca la mineria no son unos dubai ni mucho menos. por favor señor solis, sea serio, la riqueza se la llevan los políticos corruptos que aceptan este tipo de actividad en sus paises (comisiones, coimas etc). no se me haga el tonto. aqui nadie lo es.
Marcus opino en La Prensa: yo creo que usted irrespeta al ilustre o.m.pereira con su limitada capacidad, sus silogismos de espanto causan náuseas, en conclusión, según usted minería=pobreza! sabía que en canadá se practica la minería en gran escala? es canadá del 3er mundo? sabe ud., que chile es pocos años pasará a ser considerado un país del 1er mundo. la fiebre no está la manta, pero gente como ud., sigue creyendo el flogisto y la generación espontáneo, por eso que este país está así.
O. Mendez Pereira opino en La Prensa:
entonces ¿como explica la continuidad de la pobreza en bolivia, peru o brasil?, se lo voy a decir, la diferencia con canadá, es que en canadá hay un gobierno menos corrupto que en nuestros paises de america latina. y ya ve lo que está haciendo mentirelli, está cegado por la ambición (cerro colorado, terrenos de paitilla, juan hombrón, radares), todo es un negociado, usted que cree en la mineria, ¿como explica que sea un buen negocio para panamá si las mineras tienen que pagar el 2% o 4% a nuestro país?. usted es quien irrespeta, tanto a mi, a los demás foristas y al país. ¿usted sabe porque el gobierno acepta un negocio de ese tipo por ínfimas ganancias?, porque las mineras le dan coimas y comisiones grandísimas a nuestros políticos corruptos.
Marcus opino en La Prensa:
comparto la opinión de los sres. ríos y solís, el problema es que la gente es como un hato de ganado, la arrean de aquí para allá, los manipulan, y como el gobierno de turno es el cuco todo lo que sea en contra del gobierno la gente lo apoya sin ponerse a pensar o a analizar, ni siquiera se informan. por otro lado, el cerrar calles es un delito, y está causando estragos en la toda la economía, sobre todo los pequeños productores, pero esos no le importan a nadie, hace tiempo el gobierno debió someterlos por la fuerza porque ellos han violentado los derechos del resto de los ciudadanos. hay que mencionar, que lo que busca ese movimiento indígena es desestabilizar el país con la ayuda de los jovanés y otros izquierdosos como los sindicalistas(pero a todos les gusta el dólar), y ya están amenazando con acciones en distintas partes del país, qué casualidad no?
Azucena Filos Haro opino en La Prensa: ¿por qué el mal mandatario no pensó que su desaire a los indígenas cuando estuvieron en catedral tendría consecuencias? el irresponsable y al que le toca ceder es a él. si no lo hace, debemos prepararnos para situaciones aún más difíciles.
Marcus opino en La Prensa:
mira este es un asunto de estado, es totalmente ridículo y extremamente irresponsable que por un supuesto «desaire» se vaya a destruir el país, por favor, hasta donde llega la gente para justificar que se viole la constitución y los derechos de 3.5 millones de panameños.
Nigel Rios M. opino en La Prensa:
no le toca ceder a él. le toca ceder a todos nosotros incluyéndola a ud. vuelvo y repito, el asunto no es minería solamente, son hidroeléctricas también, que inclusive no están en sus comarcas. por mí que prohíban la minería, pero privar de energía al país, ¿en qué cabeza cabe eso??? sea honesta conmigo y dígame si ud a está dispuesta a ceder eso.
Rey Morgan opino en Linked In:
Primero gracias por la ilustración de los antecedentes de esta situación particular. Si, para los que estamos afuera, las vistas de los videos, las noticias, que muchas veces son más sensacionalistas y distorsionan un poco la realidad, tienen un impacto en nuestra percepción, aunque en lo personal no me dejo impresionar por la exageración y no afecta mi ¨Positive outlook¨en varios aspectos concernientes a Panamá.
Ahora, según lo que entiendo, he visto y escuchado, en un ¨reality check¨: la inhabilidad de presentar las ideas de forma clara y transparente, la inflexible posición por parte de nuestros gobernantes en este y otros temas polémicos es hoy su talón de Aquiles. Me explico: Si eres maestro y tus alumnos fracasan o enfrentan dificultades…tienes la responsabilidad y es tu obligación buscar el motivo y la razón, no solo para señalar las faltas, sino, para mejorar el proceso, mejorar el mensaje y quizás mejorar el conducto utilizado para hacerlo llegar. Por lo cual el gobierno es el único responsable de esta situación que se ha creado en contra de si mismo, dándole oportunidad a muchos de explotar su debilidad de comunicación y en realidad agravando el problema…ya que no he visto hasta el sol de hoy algún ¨oposicionista¨ ofreciendo alguna SOLUCIÓN… lo que no me extraña a estas alturas del juego político la verdad…y esto hace mas evidente la falta de liderazgo en Panamá.
Desde Libia hasta Egipto, desde NY a Moscu…las masas populares están demostrando que tienen el poder de mantener en el poder o no a un líder, por lo cual, es importante hoy, ser mas comunicativo, ser conciliador y concertar con todos los sectores para no perjudicar el normal desempeño del desarrollo que todos queremos. Talvez, el Sr. Presidente y algunos de los miembros de su equipo, deberian tomar en cuenta estos detalles y aplicarce mas en ser mas concilidores que autoritarios en temas delicados…no se digo Yo. Quizás no sea el momento adecuado para tratar temas de explotación minera, quizás, seria mas prudente dejar ese tema para cuando la concientización, orientación y educación de las personas involucradas sea mas amplia o el tema se discuta y satisfaga ampliamente a todos los involucrados y posibles afectados…lo que si no considero prudente es seguir con la arrogante soberbia de imponer lo que un grupo considera que es la mejor decisión sobre el tema y pretenda hacer de este proyecto una obligación…que en realidad no es.
Tenemos en estos momentos en el menú, un plato lleno de soberbia gubernamental con una ensalada de paupérrima educación y orientación sobre temas importante y de tomar… un vaso lleno de oportunismo oposicionista sin soluciones reales que en nada contribuye a mejorar el panorama y la situación.
Saludos,
Rey
Nigel M. Rios opino en La Prensa:
¿alguno se ha tomado la delicadeza de leer el artículo 5 que exigen los indígenas? parece que no se han dado cuenta que esto ya no es sólo sobre mineria sino sobre hidroeléctricas, y nuestra capacidad de suplir la demanda energética que se nos viene encima en los próximos años, que se proyecta en un aumento del 6% anual en 15 años. el artículo dice: “se cancelan todas las concesiones otorgadas y vigentes a empresas nacionales o extranjeras, para la exploración y explotación de los recursos minerales y para la construcción de proyectos hidroeléctricos dentro de la comarca ngäbe buglé, áreas anexas, territorios y comunidades ngäbe-buglé, fuera de la comarca», y se suspenden de inmediato todos los trabajos que estén llevando a cabo dichas empresas.” y hago enfásis en la frase «áreas anexas, territorios y comunidades ngabe-bugle, fuera de la comarca. no entiendo a la gente que apoya este movimiento y vive en zonas urbanas, especialmente en la ciudad capital. el fanatismo verde, y el interés político están condenándonos a todo.