Como perder un partido tontamente. Una mirada retrospectiva.

Lo ocurrido el domingo 21 de enero de 2018 con Cambio Democrático es un recorderis para todos los “dueños” de partidos políticos, de que ellos seguirán siéndolo hasta que comiencen a ganar elecciones, en especial para la Asamblea Nacional y los Concejos Municipales. Una vez esto ocurra, los patrocinadores de los diputados y concejales tendrán el sartén por el mango. Si usted no es el mayor patrocinador de estos, dígale adiós a su partido.

Cambio Democrático, por 16 años, fue un partido pequeño y manejable para su fundador y mecenas, Ricardo Martinelli. Todo cambió cuando entró en escena Jimmy Papadimitriu, personaje que no conforme con darle la victoria al CD, fue el cerebro detrás de la transformación del mismo de partiducho al segundo partido más grande del país. Gracias a Papadimitriu, el CD reemplazó en el siglo XXI al PRD en representar de alguna manera u otra a la clase media alta compuesta de medianos empresarios, ejecutivos de empresas y profesionales descendientes de inmigrantes arribados durante la postguerra y de interioranos arribados a las urbes, todos con aspiraciones de llegar a la clase alta.

También el CD ha pasado a representar a la nueva clase media emergente, que alguna vez el PRD representó cuando esta era la clase pobre, aquella que dada su escasa educación se dedica a ser albañil, peón, taxista, peluquera, manicura, mensajero, chichero, raspadero, niñera, jardinero, empleado público, etc. y que gracias al periodo de bonanza de 2004-2014 y los aumentos salariales que se dieron en el periodo, pudieron abrir cuentas bancarias, obtener tarjetas de crédito e hipotecas lo cual les permitió acceder a casa y auto propio y hasta enviar a sus hijos a escuelas privadas económicas.

Esto no ocurrió de forma gratuita, como todos recordarán (ver El Cambio a la República Asiática https://impresa.prensa.com/opinion/cambio-republica-asiatica_0_3001949966.html) el CD se benefició de una ley ideada por Papadimitriu que le quitó a los partidos políticos el derecho sobre las curules legislativas y de concejales, atrayendo a muchos políticos especialmente del PRD y del Panameñismo que deseaban un mayor acceso a los recursos del estado que les permitiera seguir haciendo política clientelista o que fueron extorsionados por Martinelli.

Como mencioné en aquel entonces esto se dio con el fin de constituir al CD en el partido hegemónico único, lo cual casi logró absorbiendo al Partido Unión Patriótica (de donde vino Rómulo Roux y José Raúl Mulino), y casi absorbiendo al MOLIRENA (aunque logrando llevarse algunos dirigentes como Arturo Vallarino) y dividiendo y debilitando seriamente al PRD (partido que apenas se recupera de dicha experiencia) y sacándole la tabla al panameñismo, expulsándolo de la alianza de gobierno. Las pretensiones desmedidas de poder de la nueva elite política y económica que representaba CD acabaron por meterlos en problemas con la élite dominante, representada por el Panameñismo y el PRD. Primero, expropian a Jean Figali, luego llaman a la elite imperante empresaurios, luego comienzan a extorsionarles a cambio de acciones en sus empresas y luego pasan a retarlos en sus negocios grandes. De especial interés ha sido el conflicto de estos con Bobby Eisenmann y Stanley Motta.

Sin embargo, este gran plan se ve truncado por un problema entre Papadimitriu y Martinelli por unas tierras en disputa, pasando el primero a caer en desgracia y dejando ese monstruo nuevo a medio cocinar. Ni Martinelli, ni sus nuevos amigos Luis Eduardo Camacho, José Raúl Mulino, Segio Gálvez, Alma Cortés, José Domingo Arias o Rómulo Roux supieron cómo manejar ese nuevo bicho semi-hecho y trataron de manejarlo como si fuese el partido pequeño con dueño que siempre fue, ignorando la nueva realidad de su partido.  El nuevo CD es un coctel muy heterogéneo socialmente, como el PRD, pero a diferencia del PRD, no tiene una ideología que supuestamente lo vertebre, ni cuadros formados lo cual es su ventaja y desventaja. Al igual que el PRD, el CD es un partido que atrae admiradores por las grandes obras y programas sociales que dejó cuando estuvo en gobierno (con los atracos al erario que extrajeron a cambio) pero estas no se le pueden deber exclusivamente a Ricardo Martinelli, más bien al hombre que trabajó tras bambalinas y el legado de los gobiernos anteriores. Su novedad atrajo muchos jóvenes, razón por la cual es un partido joven y des-complicado ideológicamente (con todos los defectos y virtudes de la juventud panameña actual, en especial su bajo nivel cultural y semi-analfabetismo) que le dio la oportunidad a muchos chicos de trabajar en el gobierno en puestos de mando. Esto ha ayudado a consolidar y fidelizar un posible tercio de la población que sería su base electoral, lo cual lo pone quizás al nivel del PRD, pero esta tesis deberá ser comprobada en las próximas elecciones.

¿Y que tiene que ver toda esta historia sobre Papadimitriu con la victoria de Rómulo Roux? Mucho. Gracias al transfuguismo que infló al partido, se introdujeron precisamente las figuras que le quitarían el control del partido a Martinelli. Gracias a los mismos mecanismos de control que utilizó Martinelli para mantener la fidelidad de los tránsfugas, estos no le deben a Martinelli su popularidad entre sus bases de apoyo, ya que dicha popularidad depende de los recursos que distribuya el diputado o representante a su red clientelar, no importa el origen de los mismos. Por otro lado, las leyes panameñas obligan a procesos internos “democráticos” en los partidos políticos, los cuales su grado de complejidad depende del tamaño y diversidad de su membresía, pero siempre dependerá de la red clientelar que se maneje. En partidos pequeños como el Partido Popular, por ejemplo, es más sencillo el control del mismo ya que su reducido tamaño lo hace sujeto al control de quienes manejen los pocos delegados del partido, por lo general cuadrados con sus dirigentes. En el PRD o el CD, debido a su tamaño, el número de delegados es mayor y en su mayoría responden a las directrices de los diputados y concejales que hacen de patriarcas de sus tribus políticas. Para ganar un proceso interno, es crucial lograr la adhesión de la mayoría de estos dirigentes, en especial aquellos que manejan recursos económicos.

Los diputados del CD dependen económicamente del gobierno actual y dado que no se trata de un grupo para quien la fidelidad sea una virtud cardinal, estos no dudarán en venderse al mejor postor, esta vez sin necesidad de fugarse de partido. Siendo así, queda la duda si estos apoyaron a Roux, gracias a una directriz del Órgano Ejecutivo o si estos actuaron así autónomamente para zafarse del “dueño” del partido que pretendía darles ordenes como si trabajaran en su supermercado. Quizás sean las dos razones.

Así las cosas, vale la pena preguntarse si esta victoria de Roux, es el colofón de una aventura que intentó subvertir el orden sociopolítico del país, dándole un escarmiento a los atrevidos y quitándoles el partido que les sirvió de vehículo (y que pudo haberles perseguido en 2019) para conducirlo al orden que ha imperado desde 1989, un orden cuya regla no escrita ha sido la de no meterse con nadie y no meter preso a nadie de la élite por algún posible caso de corrupción y enriquecimiento a costilla del erario público, mandando un mensaje claro de que nadie se debe meter con la “polite society” a riesgo de perderlo todo. Esto es peligroso considerando que fue esta clase de situación lo que provocó la subida de Hugo Chávez al poder en Venezuela con todo lo que ha significado para dicho país. Considerando las relaciones del FAD con los dos últimos gobiernos, no se puede esperar de ellos un cambio real, además, su ideología representa un peligro para la sociedad panameña de llegar este partido al poder.

Tras la victoria de Roux, vaticino una posible alianza del CD con el PRD. La pregunta será quien será el vicepresidente ¿Roux o Cortizo? ¿Y si se fusionan serían el Partido Democrático solamente (sin el Cambio o la Revolución) ¿Habrá necesidad de un Partido Conservador con base en la clase media que les haga oposición y ponga fin a la corrupción y la falta de dignidad a nivel internacional en este país? Amanecerá y veremos.